EXPERIENCIAS: DAVID + MARI

Construir un día especial para los nuestros.

Bodas donde lo que importa es hacer que los invitados se sientan especiales, bodas llenas de creatividad, de DIY y sobre todo de honestidad, naturalidad y ganas de pasarlo bien.

Los dos entendimos el hecho de organizar una boda de la misma manera: construir un día especial y original para nosotros y la gente que queremos. Por eso nos quisimos rodear de la gente más próxima para poder hacerles sentir desde el primero al último especiales y que lo supieran. Queríamos que fuera un día que no sólo lo disfrutáramos los dos, sino que fuera un día que la gente se sintiera feliz y por eso intentamos poner todos los medios para que así fuera.

Todo empezó buscando una casa rural como Cal Visó , que transmitiera proximidad, una casa bonita pero que no te hiciera sentir que no puedes tocar nada. Queriamos un catering que entendiera una boda como 21 de Marzo , sin reglas ni imposibles y música, mucha música en directo, con grupos que vivieran la música con alma, como Pribiz, Malasanya y DJ Nau. Ese día era clave que todos ellos conectaran con nuestra filosofía y se impregnaran de esa aura y se convirtieran en colaboradores, más que proveedores.

Queríamos que los invitados se sintieran especiales y notaran cuanto los queremos

Invertimos mucho esfuerzo y fue un proyecto común muy enriquecedor porque vimos que hacíamos un gran equipo y cada uno aportaba su creatividad expresada de maneras muy distintas, como a la hora de la decoración y las invitaciones de boda por ejemplo.

Y llegó el día de pensar, ¿y qué recuerdo tendremos de ello? En el tema de la fotografía teníamos muy claro que queríamos alguien que captara ese momento para el recuerdo y tuvimos mucha suerte de cruzarnos con María Cano.

El tema del vídeo no lo teníamos contemplado porque ya estábamos fuera totalmente de presupuesto pero llegó un momento mágico que lo cambió todo. Yo seguía con la mosca detrás de la oreja que tener un recuerdo en movimiento también molaba, pero siempre pensaba: “demasiados gastos”. Un día buscando vídeos de boda diferentes me apareció un vídeo que relataba la historia de dos novios muy parecidos a nosotros y con una idea parecida de boda. Investigué y detrás estaba un tal Feel&Film. Ni corto ni perezoso envié un mail y claro, volvió a sobrevolar el tema de los gastos. Durante unos días nos cruzamos mails simulando un encuentro casual en un vuelo donde nuestro deadline era la llegada al destino: la decisión de apostar por una historia en vídeo de nuestra boda.

Desde el primer momento vimos que no sería un vídeo de boda normal. Recibimos su visita en casa y hasta altas horas de la madrugada estuvimos grabando, realizando entrevistas personales…fue mágico. No hace falta decir que el día de la boda, veíamos como un tío con pelo a lo afro iba moviéndose por la boda y en algunos momentos grababa cosas muy raras, pero pensamos que era un artista y se debe dejar trabajar a los artistas…

Después de ver el video, nos abrazamos emocionados pensando que era un recuerdo para siempre.

Y llegó el día de recibir el vídeo. Recibimos un mail con el link y tuvimos que esperar hasta la noche que estábamos los dos juntos para verlo. Los nervios estaban a flor de piel…¿qué saldrá? No teníamos ni idea…

Y…me emocioné, con los ojos vidriosos. Nos abrazamos y pensamos: “esto es para siempre” Un recuerdo que pudimos compartir con la gente que estuvo o que no pudo venir.

La verdad es que cuando planificas una boda, inviertes mucho esfuerzo en el día en si, pero ahora que lo tenemos, poder tener un trozo de ese día como recuerdo y construirlo como una historia de los dos es un regalo. Mi yo de hace unos meses se arrepentiría de no haberlo hecho.

David Bonet